"DRIVE"
A FAVOR
"Si conduzco para ti, tú me dices dónde y cuándo, y yo te doy cinco minutos. Durante esos cinco minutos soy tuyo, pase lo que pase. No miro lo que haces, ni tampoco llevo pistola. Solo conduzco". Esto lo primero que dice el personaje de Gosling,y que se convertirá en su "discurso" cotidiano.
A continuación, le vemos sentado en el asiento del piloto dentro de un Chevrolet impala plateado.Esperando como un alma solitaria en penumbra. Lleva puestos unos guantes de conducción de cuero, sus manos estrujan con fuerza el volante. La única compañía que tiene es el tenue "tic-tac" del reloj de mano, anclado al volante. Luego, pasamos a unos títulos de crédito con aires ochenteros en rosa neón mientras suena una música pegadiza de sintetizador.
Esta es la carta de presentación de la soberbia “Drive”, dirigida por el danés Nicolas Winding Refn, autor de la brutal e interesante trilogía de “Pusher. Vuelve a contarnos una historia de violencia cautivadora en su puesta en escena pero pausada y firme en su propuesta. Nos relata la historia de un hombre solitario que durante el día trabaja en un taller y como conductor especialista de cine,sin embargo en ciertas ocasiones por la noche se gana un sobresueldo haciendo de chófer para los delincuentes. Un buen día, conocerá a su vecina, una bella mujer que vive sola con su hijo pero con un marido en la cárcel.
El filme bebe de las referencias cinéfilas del maestro del cine negro francés Jean-Pierre Melville, autor de “El Silencio de un hombre”, ”Crónica negra”, y de otros títulos imprescindibles en su filmografía compartida con Alain Delon, su actor fetiche. Ese criminal solitario que medita en los silencios, en los momentos de calma que preceden a la tormenta,y que con una mirada basta para captar la esencia taciturna del personaje. Reconozco que la trama peca de simple pero la buena mano del director hace que te olvides de esa carencia.
La primera parte de la película es una historia de amor frustrada, plagada de largas miradas y silencios incomodos entre los protagonistas.La segunda parte, es de cine negro, quizá macerada por un excesivo realismo en la violencia, pero es lo que pide la historia con dicho protagonista. A lo largo del filme nos acompañan canciones marchosas de corte pop ochentero y la sutil, y ambiental partitura de Cliff Martinez ("Traffic"), que refuerzan las acciones de los personajes y las impregnan de tensión.
A destacar la interpretación del solvente e infravalorado Ryan Gosling,que borda su papel de hombre solitario y parco en palabras, que siempre va acompañado de su palillo en la boca y de su chaqueta plateada con un escorpión a la espalda, esto es una clara metáfora de como es el personaje.Es increíble como llega a decir muchas cosas sólo con la mirada, esa mirada que te puede despertar a la peor de las bestias. Gosling, es un actor que ha ido madurando y convirtiéndose en un rostro necesario para Hollywood.No podemos olvidar a la guapa y estupenda actriz, Carey Mulligan ("An education","Shame" ).
Aviso a los espectadores sedientos de acción y despistados que este filme no es una versión light de “A todo gas”.
Javier Ambite Quesada
EN CONTRA
Ante todo decir que la película no me pareció mala, es decir, esto no es una crítica totalmente "en contra" de la misma, pero si que me gustaría matizar algunas cosas.
Es cierto que estamos ante una película notable, que se sale del esquema típico al que tan acostumbrado nos tiene Hollywood, pero no por eso estamos ante la obra maestra que nos quieren hacer ver buena parte de los críticos.
Empecemos por Ryan Gosling. Hace una interpretación correcta, sí, pero a mi parecer, bastante sencilla. No juega tanto con las miradas y los silencios como dicen buena parte de los críticos, sino que el buen hacer del director Nicolas Winding Refn en este aspecto ayuda en gran medida al actor (aunque esto tampoco quiere decir que sea una interpretación desdeñable, solo que no es tan sobresaliente como están diciendo algunos). Además el
uso de la música y la fotografía acompañan mucho al actor. "Están para eso" dirán muchos, de acuerdo, pero si le quitas a música y descontextualizas las escenas, dudo que se sepa en multitud de ocasiones que emoción intenta transmitir Gosling (que puede ser lo que se quería conseguir con el personaje, no lo pongo en duda, pero eso no implica una interpretación tan elaborada y llena de matices como dicen algunos).
Los secundarios están todos más que correctos, realizando unas interpretaciones que arropan a Gosling, destacando Albert Brooks, Ron Perlman o Carey Mulligan, pero muy desaprovechados (a excepción de Carey Mulligan) por el poco tiempo que les vemos en pantalla.
Por otra parte estamos ante una historia muy simple, que la fotografía (estupenda sin lugar a dudas, lo mejor de la película) y el buen hacer del director tras la cámara, consiguen hacerte entretenida. Pero, en el fondo, te están contando una historia muy sencilla y mil veces ya vista, revestida de un aúrea de originalidad que no es tal.
Además, la violencia de la historia está realizada de forma desmedida y, aunque el personaje protagonista esté muy bien perfilado y los arranques tan excesivamente violentos del mismo justificados, el mostrar esa violencia tan desmedida y de forma tan exagerada resta verosimilitud al conjunto resultando un lastre para el film.
La poca acción que tiene la película (y esto no es una crítica, que nadie se equivoque, esto no es Transporter pese a las similitudes de la historia) está rodada con muy buena mano y de manera muy realista, una de las grandes virtudes del film.
Por tanto estamos ante una película interesante, de la cual no sales del cine diciendo "he perdido 90 minutos de mi vida" pero que no llega a ser la obra maestra que podría hebr sido, pese a ese intento de acercamiento (muy conseguido por otra parte) al cine clásico.
Diego Portillo

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